BLANQUITO Y EL PERRO VERDE

Blanquito, muy brillantes los ojos redondos, mueve su cola rítmicamente, de derecha a izquierda, de izquierda a derecha, mientras mira, interesado, el vuelo de una linda mariposa. No nos engañemos: este cuzquito mimoso, blanco como la espuma, sueña, todas sus siestas, que caza una mariposa. Se despierta siempre justo, justo, cuando ella se escapa. Pero esta vez seguro que la atrapa. Eleonora, su dueña, descansa sus fatigas charlando por teléfono con una amiga. Le está contando que hoy tiñó de verde su viejo vestido blanco.
Lo tiene en un tacho lleno de agua con tintura verde, verde, verde… ¿Ahora el verde se usa, no? Mientras, Blanquito travieso aprovecha que está solo…La mariposa desciende un poco y… ¡Blanquito salta! La mariposa está ya en lo más alto del rosal de rosas rojas, rojas…Blanquito, dentro del agua verde, verde. ¡Pero sabe nadar! Salta afuera, se sacude y salpica de verde la sábana blanca, blanca, que estaba tendida. Después, se mira las patitas ¡verdes! ¡verdes! Se pone bizco y se ve los bigotes verdes, verdes… Llora y llora lágrimas verdes, verdes…
Sale corriendo, se escapa de la casa, porque sabe que su dueña ama a su perro blanco, blanco…En la esquina, gime y gime.
Su dueña dejó de charlar. Ahora tiende su vestido verde, verde, en una percha en la soga. Entonces ve la sábana blanca, blanca, con lunares verdes, verdes…-¡Blanquito!-
llama.- Lo busca debajo de la mesa, de la cama, detrás del sofá…-¡Blanquito!
Escucha un lamento tristísimo. Sale a la calle y ve, en la esquina, a un perro verde, verde, que llora. Corre, lo reconoce, lo abraza y trata de consolarlo.
En la casa, con cepillo y champú lo frota y lo lava. Pero el pelo de su cuzquito amado sigue verde, verde…
Lo lleva al veterinario, que usa un blanqueador especial, pero el pelo sigue verde, verde, verde…Para disimular, el hombre le hace “un recorte”al animalito. ¡Pobre! ¡Qué feo está!
Volviendo a casa, Ele y Verde caminan muy tristes. Un circo chino pasa por la calle: timbales, tambores, chinchines, bailarinas, magos, equilibristas…Si no tuviera tanta pena, Verde bailaría. Una chinita se acerca con una invitación. Puede venir con su mascota: ¡concurso de mascotas! Y para alegrarse un poco, Ele y Verde van...
Desfilan los animalitos: gatos, canarios, loros, papagayos, iguanas…Atrás Ele, con su vestido verde, con Verde. ¡Montones de aplausos! Verde es la mascota preferida. Y el premio es: ¡un viaje a la China, para “dos” todo pago, en lindísimo avión y en lujosos hoteles! Visitan monumentos, templos, jardines y restaurantes. Ele come con palitos. Verde, sin. Se divierten mucho, mucho…
Un día, Ele descubre en Verde, un pelo blanco. Los dos.toman el primer avión y regresan.


Es primavera. Verde no está. Está Blanquito, en el jardín, mirando volar una mariposa. Ele, mientras tiñe un vestido de azul, charla por teléfono. Pero Blanquito ya ni piensa en cazar mariposas. Sólo mueve la cola.